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Microondas y cáncer: ¿es seguro usarlo? La respuesta honesta

  • hace 19 minutos
  • 8 min de lectura
Microondas y salud: qué dice la ciencia sobre el cáncer, la radiación y los nutrientes.
Microondas y salud: qué dice la ciencia sobre el cáncer, la radiación y los nutrientes.

El microondas es uno de los electrodomésticos más cuestionados en el mundo de la alimentación saludable. Muchas personas se preguntan si el microondas causa cáncer, si las ondas de microondas pueden dañar el organismo o si la comida calentada en microondas se vuelve cancerígena. También existe la duda de si este método de cocción destruye nutrientes bajando la calidad de la comida.


La evidencia científica actual indica que que comer comida preparada o recalentada es considerada seguro. Los hornos microondas no causan cáncer ni vuelven cancerígenos los alimentos cuando se utilizan correctamente. Sin embargo, como ocurre con cualquier método de cocción, el efecto sobre la calidad nutricional de los alimentos y la liberación de posibles sustancias tóxicas depende de qué se caliente y de cómo se haga. Exploramos esta tema! 



¿De dónde surge la idea de que el microondas podría causar cáncer?


La confusión surge porque los hornos microondas, los teléfonos celulares, el Wi-Fi y las redes 5G utilizan ondas electromagnéticas de radiofrecuencia. En 2011, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) clasificó las radiofrecuencias asociadas principalmente al uso de teléfonos móviles como "posiblemente carcinógenas" (Grupo 2B) en el Volume 102 de sus monografías.


Muchas personas interpretaron que esa clasificación también aplicaba a los hornos microondas, pero no fue así. La evaluación se refería a la exposición relacionada con las telecomunicaciones inalámbricas, no a cocinar alimentos en un microondas.

Los microondas domésticos funcionan dentro de una cavidad metálica diseñada para contener las ondas y transformarlas en calor. Según la Organización Mundial de la Salud  (OMS), este diseño reduce las fugas de radiación a niveles muy bajos. Existen normas de fabricación que establecen límites máximos de fuga a nivel internacional (ICNIRP) y en Argentina (IRAM). Varios estudios muestran que en los microondas cumplen con estos estandares de seguridad, pero otros estudios muestran que también pueden exceder los limites de la fuga de radiación.


La magnitud de esa fuga depende del estado del aparato, sobre todo la antiguedad que tiene, el poder en Watt (más poder, más fuga), el desgaste de la puerta y la distancia a la que se encuentre la persona. Por suerte la intensidad de la radiación disminuye rápidamente con la distancia. Por eso, aunque el riesgo parezca muy bajo, mantenerse a unos pasos del microondas mientras está funcionando puede ser una medida sencilla de precaución.

 


Lo que el microondas hace bien


Recalentar sobras y comidas ya preparadas es su fuerte: rápido, práctico y, en términos nutricionales, comparable a recalentar en una sartén, siempre que la temperatura llegue a ser uniforme. Este es el uso cotidiano más común para la mayoría de las personas.


La cocción al vapor de verduras, frutas y tubérculos como la batata, la papa y el boniato permite conservar mejor el color, los antioxidantes y los nutrientes en comparación con el hervido, donde parte de estos compuestos pueden perderse en el agua de cocción. Por ejemplo, un brócoli cocinado en el microondas con un chorrito de agua y tapa durante unos tres minutos puede mantener mejor sus propiedades que uno hervido durante diez minutos en una olla. Comparando La cocción al vapor en olla y en microondas conserva los nutrientes de forma comparable. 


Líquidos y salsas (caldo, sopa, infusiones, té, leche, yogur, crema) también funcionan bien en el microondas. Su alto contenido de agua impide que la temperatura supere los 100°C, igual que ocurre en la cocción al vapor de verduras. Se recomienda revolver a mitad del calentamiento para distribuir el calor de forma pareja.




Dónde hay que tener cuidado


Cocción de carnes grandes y alimentos densos — Un trozo de carne con hueso, una cazuela densa o un pollo entero pueden quedar con zonas frías en el interior aunque por fuera parezcan bien cocidos. Esas zonas frías representan un riesgo real de supervivencia bacteriana. Para estos casos, el horno convencional o la hornalla ofrecen mayor seguridad. Esto aplica a cocinar desde cero en el microondas, no a recalentar una preparación ya cocida.


Descongelar cortes grandes de carne — Para cortes pequeños o carne picada funciona bien, siempre que se cocinen inmediatamente después. Para cortes grandes como un asado o un pollo entero, el microondas genera una descongelación despareja: los bordes empiezan a cocinarse mientras el centro sigue frío, lo que favorece la multiplicación bacteriana. En estos casos, descongelar en la heladera de un día para el otro es más seguro.


Cocción o recalentamiento desigual — El microondas puede calentar los alimentos de forma desigual, dejando algunas zonas más frías o más calientes que otras. Las zonas muy calientes pueden generar quemaduras en la boca. Por eso es recomendable remover o mezclar la comida durante el recalentamiento para lograr una temperatura más uniforme.


Recipientes no aptos — Utilizar recipientes no diseñados para microondas puede favorecer la migración de sustancias tóxicas del envase hacia la comida. Se recomienda priorizar vidrio o cerámica. Algunos plásticos indican ser aptos para microondas y pueden utilizarse según las instrucciones del fabricante, aunque la calidad y los controles pueden variar entre marcas. Cuando sea posible, el vidrio y la cerámica siguen siendo las alternativas preferidas.


Exposición a la radiación — Como no es necesario permanecer frente al aparato mientras funciona, es preferible alejarse unos pasos hasta que finalice su uso evitar estar expuesto a la fuga de radiación.


Uso de film plástico — Si se usa film para tapar una fuente, es importante que no esté en contacto directo con la comida, ya que puede transferir sustancias tóxicas al alimento — especialmente en contacto con alimentos altos en grasa o a través del vapor que se condensa y cae de vuelta sobre la comida. Una alternativa simple es usar recipientes de vidrio con tapa de vidrio o un plato de cerámica dado vuelta como cierre.





¿La comida calentada en microondas se vuelve cancerígena?

El microondas es un método de cocción térmico que utiliza radiación no ionizante. A diferencia de los rayos X o la radiación gamma, no tienen suficiente energía para dañar directamente el ADN ni para volver radiactivos los alimentos.


Lo que hace es generar calor, igual que una hornalla o un horno convencional, pero mediante un mecanismo diferente. Mientras que una hornalla calienta el alimento desde el exterior hacia el interior, las ondas electromagnéticas del microondas hacen vibrar principalmente las moléculas de agua presentes en los alimentos. Esa vibración genera calor, que luego se distribuye por el resto del alimento. Es decir, no vuelve radioactiva la comida ni altera su estructura de manera misteriosa.


Dicho esto, el microondas y algunas otras formas de cocción sí pueden generar sustancias cancerígenas. Te explico:


Primero hay que distinguir entre calentar comida y cocinarla desde cero. Para recalentar, donde se usa un tiempo corto de 30 a 90 segundos, el microondas es una opción segura.

Para cocinar desde cero sí hay matices. La forma de cocción puede generar sustancias tóxicas  y algunas cancerígenas, pero esto no depende del microondas sino de cómo se lo usa — y aplica igual a otras formas de cocción como la fritura por inmersión, el horno, el air fryer o la parrilla.


Aminas heterocíclicas — Se forman al cocinar carnes, aves o pescados a alta temperatura seca durante un tiempo prolongado. La IARC las clasifica entre los grupos 2A y 2B según el tipo, es decir, entre probablemente y posiblemente cancerígenas para los humanos. La realidad es que hay poca gente que suele preparar carnes, aves o pescado a temperatura seca en un microondas, ya que la textura y el sabor salen mejor con otras formas de cocción como una sartén. La formación de aminas heterocíclicas también ocurre con otras formas de cocción como la parrilla y el horno.


Acrilamida — Se forma cuando alimentos ricos en almidón, como papas fritas, galletitas o pan tostado, se cocinan a temperaturas elevadas y desarrollan un dorado intenso. Su formación ocurre principalmente a través de la reacción de Maillard entre la asparagina y ciertos azúcares presentes en los alimentos. La IARC la clasifica como probablemente carcinógena para los humanos (Grupo 2A).


La solución no es dejar de preparar estos alimentos, sino controlar el nivel de dorado: buscar un color dorado claro y evitar un dorado oscuro o zonas quemadas. Este riesgo aplica igual a otras formas de cocción como el horno, el air fryer y la parrilla.


A veces la generación de acrilamida puede ser menor usando un microondas por una cocción más rápida y sin el efecto de dorar. Si querés preparar un mug cake, el microondas puede ser un aliado perfecto porque la cocción es mucho más rápida (1–3 minutos frente a 15–20 minutos en horno) y el resultado suele ser más húmedo y esponjoso, con menos dorado y crocancia. Ahora si querés galletitas más crocantes, encontrar ese punto suele ser más fácil con el horno, que cocina de forma más uniforme y favorece el dorado de la superficie. Ahí buscás un dorado claro.


La parrilla tiene alta temperatura y suele generar más acrilamida en productos de almidón como una batata que, por ejemplo, un microondas. En vez de dorar rodajas de batata sobre una placa en la parrilla, podés optar por cocinar al plomo directamente en las brasas sin papel de aluminio. Hay que elegir una batata grande que va a quedar quemada por afuera, ahí se acumula la acrilamida y vos solo consumís el interior que permanece húmedo y tierno.


El microondas en algunos casos también puede generar más acrilamida. Algunos estudios muestran que, por ejemplo, en el caso de cocinar desde cero papas fritas, freír a 180°C durante 3 minutos generaba 727 μg/kg de acrilamida, y usar el microondas a 220°C durante 10 minutos daba 790 μg/kg de acrilamida. Creo que el mensaje acá es… no comer tantas papas fritas y preferir comer batata al vapor, que no genera acrilamida con el microondas ni con la hornalla — porque la presencia de agua dentro de la misma papa hace que se cocine a 100°C como máximo.


Oxidación de grasas — Cocinar alimentos con alto contenido de grasa a temperatura alta durante un tiempo prolongado puede generar compuestos como  aldehídos, que son tóxicos aunque no estén clasificados como cancerígenos por la IARC. Derretir manteca o queso brevemente durante 30 segundos no representa un problema. El inconveniente aparece cuando se recalienta durante muchos minutos a potencia alta hasta que la grasa empieza a hervir y salpicar. En el mismo sentido, reutilizar el mismo aceite para freír repetidamente a altas temperaturas es perjudicial para la salud, independientemente del método de cocción. En general, el efecto de estas formaciones es menor en el microondas que en la parrilla o la fritura profunda, porque los tiempos de cocción suelen ser más cortos y las temperaturas más bajas.



¿El microondas destruye los nutrientes?


No más que cualquier otro método de cocción con calor. En algunos casos, incluso menos. La pérdida de nutrientes depende principalmente de la temperatura, el tiempo y de si se cocina con agua o sin ella, no del aparato en sí.



Conclusión


El microondas no genera cáncer. Con una cocción adecuada genera menos sustancias tóxicas que opciones como la parrilla o la fritura profunda. Lo importante es usarlo con criterio: tiempos cortos, potencia adecuada, recipientes apropiados y verificar que el calor llegue de forma pareja en alimentos grandes o densos.


Para recalentar, cocinar al vapor y descongelar alimentos de tamaño pequeño, el microondas es muy útil y seguro. Para cocinar a altas temperaturas durante tiempos prolongados, otras formas de cocción suelen ofrecer más herramientas para lograr una distribución uniforme del calor.




En resumen

Alimento

Microondas: ¿sí o no?

Verduras al vapor

✅ Bien

Batata, boniato y papa al vapor

✅ Bien — la humedad evita la acrilamida

Recalentar sobras y comidas preparadas

✅ Bien, verificar temperatura uniforme

Líquidos

✅ Bien

Salsas

✅ Bien, revolver a mitad del calentamiento

Chocolate

✅ Bien, revolver cada 20 segundos

Descongelar cortes pequeños o carne picada

⚠️ Cocinar inmediatamente después

Cocción de almidonados a potencia alta (galletitas, batata dorada)

⚠️ Limitar tiempo y potencia, evitar dorados oscuros

Alimentos muy grasos a potencia alta y tiempo prolongado

⚠️ Limitar tiempo y potencia

Descongelar carnes grandes (asado, pollo entero)

❌ Mejor en heladera de un día para el otro

Cocción de carnes grandes o densas desde cero

❌ Riesgo de zonas frías, mejor horno

Recipientes plásticos sin indicación apta

❌ Evitar

Film plástico en contacto directo con la comida

❌ Mejor usar tapa apta para microondas

 


 
 
 

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