¿Ayuno intermitente, el reloj que detiene el cáncer?
- gezondekeuken
- 7 jul 2025
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El ayuno intermitente se ha convertido en un tema popular en los últimos años, y la ciencia también investiga sus posibles beneficios en la prevención y el tratamiento del cáncer. El ayuno intermitente parece afectar procesos clave en la aparición y progresión del cáncer. Uno de estos procesos está relacionado con cómo una célula cancerígena obtiene la energía necesaria para crear células hijas.
En el año 2011, "la reprogramación metabólica" fue añadida a las características del cáncer, mejor conocidas como Hallmarks of Cancer en el mundo de oncologia. Estas características son un conjunto de rasgos que se aplican a todos los tipos de cáncer. Son importantes para la ciencia porque proporcionan un marco que ayuda a investigadores a comprender mejor la compleja biología del cáncer. Con esta base, intentan desarrollar nuevas terapias y medicamentos. Estas características fueron definidas por los renombrados científicos Hanahan y Weinberg.
La reprogramación metabólica en una célula cancerígena indica que esta célula necesita mucha más glucosa para dividirse y producir células hijas en comparación con una célula sana. Además, una célula cancerígena prefiere producir esta energía en un entorno sin oxígeno (glicólisis aeróbica), mientras que una célula sana requiere mucho oxígeno para este proceso (OXPHOS).
Este conocimiento se ha utilizado durante años en el estudio PET con fines de diagnóstico. Con este estudio PET, se administra por vía intravenosa un líquido radioactivo con glucosa. El cuerpo no tiene tiempo para almacenar tanta glucosa a la vez, por lo que las moléculas de glucosa flotan libres en el torrente sanguíneo y pueden llegar fácilmente a las células cancerígenas. Los imagenes muestran con colores fluorescentes dónde se concentró el líquido radioactivo, indicando así la ubicación del tumor en el cuerpo. Por lo tanto, el cáncer se beneficia de los picos elevados de glucosa en sangre, provocados por hacer un estudio PET y por el consumo de alimentos ricos en glucosa y sin fibra, como por ejemplo una torta.
El ayuno intermitente ayuda en bajar los niveles de glucosa en sangre, lo que disminuye la cantidad de glucosa que puede llegar a las células cancerosas.
Mira este estudio de ensayo controlado aleatorizado (RCT) en el que pacientes con sobrepeso y diabetes tipo 2 fueron divididos en tres grupos. El primer grupo practicó ayuno intermitente durante 16 horas y comió durante 8 horas al día. El segundo grupo practicó ayuno intermitente durante 14 horas y comió durante 10 horas al día. Ambos grupos realizaron el ayuno intermitente durante tres días a la semana durante tres meses. El tercer grupo fue el grupo de control, que no practicó ayuno intermitente. Se registraron los niveles de glucosa al inicio y al final del estudio de cada grupo. El grupo 16/8 tuvo una reducción del 20% en los niveles de glucosa, el grupo 14/10 una reducción del 18%, y el grupo de control una reducción del 6%. ¡Qué excelentes resultados, especialmente para un grupo de pacientes que tienen dificultades para eliminar la glucosa de la sangre de manera eficiente debido a la resistencia a la insulina!
Un objetivo interesante para los pacientes oncológicos es asegurar que la menor cantidad posible de glucosa puede llegar al tumor. De esta manera, se elimina una fuente importante de combustible para la proliferación, ya que la gran mayoría de los tipos de cáncer dependen en gran medida de la glucosa. ¡Por eso el estudio PET es tan efectiva! Existen varias maneras de lograr esto, y una de ellas es aplicar el ayuno intermitente.
Además, el ayuno intermitente tiene otros efectos positivos sobre la salud en general y sobre factores que afectan el crecimiento tumoral del cáncer en particular. En el taller "la cocina contra el cáncer", profundizaremos más en estos aspectos.
¿Alguna vez has probado el ayuno intermitente?



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